domingo, 3 de mayo de 2009

Rompehielos A.R.A. "Almirante Irízar" - Q5














Fue el primer rompehielos con máquinas principales ubicadas según la modalidad "one deck up" para mejorar las características del buque en aguas abiertas. En 1982 actúo como buque Transporte de Tropas en la Operación Rosario, durante la recuperación de las Islas Malvinas, luego como buque logístico formando parte de la FT-76 y finalmente como Buque Hospital durante el conflicto.
Su Bandera de Guerra fue condecorada en dos oportunidades, la primera, como consecuencia de su destacada labor durante el conflicto por Malvinas, recibiendo la medalla por "Operaciones de Combate" y la segunda, en virtud de su exitosa asistencia y rescate del buque de bandera alemana "Magdalena Oldendorff" durante la Operación "Cruz del Sur", por la que ostenta la condecoración "Operaciones Internacionales".

Parte del trabajo del Ejército Argentino en la Antártida

“La fortuna es una diosa soberbia, pero rara vez ingrata con los que perseveran, con los que no desmayan, con los que saben hacer frente a las infinitas adversidades de que está poblada la existencia...”

Teniente General JULIO ARGENTINO ROCA – Presidente de la República Argentina (1880/86) y 1898/1904)

HISTORIAS DE UN EXPLORADOR ANTÁRTICO:
El EJÉRCITO ARGENTINO
Teniente Coronel Carlos FLESIA, Ejército Argentino.

Gestación

Desde el año 1904, cumpliendo un decreto del entonces presidente, el Teniente General Julio Argentino ROCA(1), la Oficina Meteorológica Argentina dependiente del Ministerio de Agricultura, su sucesor, el Servicio Meteorológico Nacional dependiente de la Fuerza Aérea (FAA), Correos y Telégrafos de la Nación, y la Armada Argentina (ARA)(2) operan el Observatorio Meteorológico y Magnético en las Islas ORCADAS del SUD, actual Base ORCADAS, escribiendo, junto a la Marina y la Fuerza Aérea, la centenaria historia antártica de nuestro país.

El mundo sufría la Segunda Gran Guerra, cuando en la década del cuarenta, el EJÉRCITO ARGENTINO juzgó oportuno ofrecer su aporte, asumiendo para sí, la responsabilidad de penetrar, conocer y ocupar el ámbito terrestre del Territorio Antártico Argentino que la República pretendía legítimamente. Es así que, a fin de adquirir experiencias y obtener conocimientos preliminares, oficiales fueron comisionados como participantes de las campañas que anualmente llevaba adelante la Armada.

En 1943, el Mayor LLOSA, primero en navegar y pisar la región polar, dio inicio a la ininterrumpida acción antártica del Ejército Argentino. En respuesta a la necesidad de poseer mapas y cartas topográficas, en 1946, elementos orgánicos del Ejército ofrecieron su profesionalismo en apoyo a esta tarea dirigida por la Comisión Nacional del Antártico. Luego, en 1947, el Capitán NÚÑEZ participó de la expedición naval que instaló un faro, una baliza luminosa y el Destacamento Naval MELCHIOR. Durante el verano del 47/48, los Tenientes Primeros GOMENSORO y XIFRA, compartieron la construcción del Observatorio Meteorológico – Destacamento Naval DECEPCIÓN. Los informes producidos por estos adelantados antárticos del Ejército, reafirmaron el convencimiento de comprometer a la institución con la problemática antártica.

Por entonces, el estudioso y entusiasta Teniente Coronel Hernán PUJATO, Jefe de Estado Mayor de la Agrupación Patagonia, en su intimidad apreciaba “la necesidad que tenía el país de conocer a fondo su Territorio Antártico en la parte continental, estableciendo bases operativas, con personal entrenado y medios terrestres-aéreos apropiados, para incursionar a lo largo y ancho del amplio sector polar argentino”.(3) Afortunadamente, mientras transcurría el año 1947, siendo Agregado Militar en la Embajada Argentina en la República de Bolivia, su obsesión por la cuestión antártica encontró la posibilidad de exponer al presidente de la Nación, Teniente General Juan Domingo PERÓN, un plan de cinco puntos por el concebido. (Ver cuadro 1)

En 1950, luego de un amplio debate en el Gabinete Nacional, el ya Coronel PUJATO, logró que su plan fuera aprobado mediante Acuerdo de Ministros, el 27 de septiembre de ese año. Y así, el 22 de octubre, comenzó la preparación de la “Expedición científica a la Antártida Continental Argentina”.(4)
EL PLAN

Instalar Bases operativas al Sur del Círculo Polar Antártico.
Sobre el límite Oeste del Sector
Sobre el límite Este del Sector, al fondo del Mar de WEDDELL (zona hasta ese momento desconocida)
Crear el Instituto Antártico Argentino, para conducir lo referido al quehacer científico.
Adquirir un Buque Rompehielos, para penetrar los mares polares hasta la profundidad del Continente.
Llegar al polo Sur por vía terrestre.
Colonizar con familias el lugar mas conveniente, que parecía ser Bahía ESPERANZA o cabo SPRING, donde se construiría un caserío polar.


Primero...la Península Antártica

Al no disponer la Armada una nave adecuada, fue la Compañía Naviera y Comercial “PEREZ COMPANC” la que desinteresadamente se encargó de fletar el Buque Mercante “SANTA MICAELA”en apoyo a la expedición. Su comandante, el experimentado capitán de ultramar Santiago FARELL, estuvo a cargo de las adaptaciones practicadas para permitir la navegación entre hielos de este carguero, otrora buque de desembarco de tanques, construido en 1944 y utilizado por los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Despedida en el Puerto de BUENOS AIRES a la Primera Expedición a la Antártida Continental Argentina el 12 de febrero de1951.
La Bahía MARGARITA, bañada por las aguas del Mar de BELLINHAUSEN, a 68º 07´ Sur y 67º 08´ Oeste, costa occidental de la Península Antártica, se convirtió en el lugar elegido para materializar la primera parte del plan. Una vez cruzado el Círculo Polar Antártico el día 05 y arribados al Islote BARRY el 09, el 21 de marzo de 1951, durante la ceremonia fundacional de la Base General SAN MARTÍN”, el Coronel PUJATO se dirigió a su dotación diciendo: “...la mas austral de la República Argentina..., la mas austral del Mundo...,lo que para muchos era una utopía ..., es hoy una tangible realidad” .

Transcurridos los primeros días de invernada, el 18 de abril, PUJATO recibió una motivadora comunicación radioeléctrica del Ministro de Asuntos Técnicos. Se había sancionado el Decreto Nro 7338/51 creando el Instituto Antártico Argentino. De esa manera tomaba forma y concreción otra de las aspiraciones centrales de su plan.

Entrado el invierno, cuando el sol desaparece del horizonte durante tres meses, se realizaron las primeras patrullas con esquíes y, luego del forzoso entrenamiento, con trineos de perros. La temperatura mínima absoluta registrada ese año fue de 40 grados centígrados bajo cero y la media anual de 5 grados bajos cero.

Con dirección general Este y Este-Sudeste, las travesías de medio y largo alcance sumaron, sobre hielo marino y continental, cerca de 1300 km de excepcional recorrido. Siempre a cargo del vigoroso Coronel, las experiencias y el conocimiento de zonas inexploradas dieron a luz una escuela de audacia, fortaleza física, temple espiritual, valor y capacidad operativa polar.

El éxito inicial en SAN MARTÍN decidió a las máximas autoridades del Ejército a profundizar el compromiso asumido: penetrar, conocer y ocupar el ámbito terrestre del Territorio Antártico Argentino.
Resuelta la instalación de una Base en Bahía ESPERANZA, el Teniente Coronel Emiliano HUERTA, experto montañés y oficial de Estado Mayor, se abocó a la conducción preparatoria y administrativa de la empresa. A principios de diciembre de 1952, en los transportes ARA “BAHÍA BUEN SUCESO” y “AGUIRRE”, zarparon en dos escalones, personal y medios que permitieron fundar la Base ESPERANZA el 17 de diciembre de 1952 en el extremo Norte de la Península.

Precedida en la ocupación del lugar por un grupo de sobrevivientes de la expedición de Otto NORSDENJÖLD en 1902/3, por un destacamento inglés entre 1945/8 y por un destacamento de la Armada activo durante 1951/2, conducida por su Jefe, el Capitán Edgar LEAL, luego de construir las instalaciones mínimas que le permitiesen sobrevivir, la dotación fundadora comenzó a ejecutar lo que más anhelaba: patrullar con trineos de perros.

Con ALÍ y TITA, un casal de perros árticos traído desde SAN MARTÍN, se conformó en ESPERANZA el primer team apto para arrastre de trineos. A partir de agosto del mismo año 1953, exploraron el área de influencia relevándola topográficamente. Sobre el mar congelado reconocieron la Bahía DUSE, instalando el todavía existente Refugio GÜEMES, la Isla ROSS y el Mar DE LA FLOTA. En total, ese invierno recorrieron 676 Km.

En 1954 y 55 se realizaron nuevas patrullas con trineos de perros. La tarea fundamental fueron los levantamientos topográficos a cargo de los topógrafos del Instituto Geográfico Militar (IGM). Ese año se instalaron los refugios CRISTO REDENTOR (66º 33’ Sur y 57º 22’ Oeste), ANTONIO MORO (63º 25’ Sur y 56º 58’ Oeste) y LIBERTADOR SAN MARTÍN (64º 11’ Sur y 58º 21’ Oeste). En 1956, la dotación patrulló a lo largo de 1260 km con trineos de perros e instaló el Refugio SAN ROQUE (65º 17’ Sur y 59º 18’ Oeste ).
Patrulla con trineos de perros en un alto de marcha. Década del 50/60.
Volviendo a SAN MARTÍN, no menos emblemáticas resultaron las patrullas ejecutadas por la dotación que invernó durante 1952 y 1953. ¡Si!, debido a las condiciones glaciológicas del Mar de BELLINHAUSEN en el verano 52/53, solo fue posible un aeroabastecimiento limitado. Siete paracaídas conteniendo medicamentos, víveres y correspondencia, fueron arrojados desde un Avro Lincoln despegado desde RIO GALLEGOS.

El 11 de marzo de 1952, habían vivido treinta días desde su llegada a la Base, cuando iniciaron el entrenamiento de dos team de nueve perros marchando sobre mar congelado hasta STONINGTON (12 km de la Base). De regreso, un gran desprendimiento producido en el glaciar USPALLATA provocó enormes grietas y canales sobre el pack de hielo(5) marino. Cinco perros se ahogaron presa del pánico. El resto de la patrulla alcanzó la base desplazándose sobre una delgada capa de hielo, incluso, algunos perros, después de navegar una semana sobre témpanos a la deriva.

Entre el 17 de septiembre y el 03 de octubre del mismo año, una nueva patrulla de largo alcance, arribando al Cabo BERTEAUX con tres trineos de nueve perros y un vehículo Weassel, cruzó por primera vez los Antartandes de la zona, recorriendo además, 200 km sobre mar congelado.

Poco tiempo más tarde, en 43 penosos días de noviembre y diciembre, consumaron una hazaña en medio de fuertes blizzards (6) y muy bajas temperaturas. Uniendo las Bahías MARGARITA y MOBILOIL (Mar de WEDDELL), cruzaron por primera vez la Península Antártica atravesando cordones montañosos de 1800mts de altura, serpenteando entre glaciares transversales.(7)

Ya en 1953, durante el segundo año de invernada de esta dotación, siguieron explorando empeñosamente, acopiando carne de foca, huevos y carne de pingüino para reforzar las escasas provisiones remanentes. Patrullaron en distintas direcciones, adiestrando 70 perros aptos para el tiro de trineos. El 28 de abril del 53 construyeron el refugio El PLUMERILLO, (68º 20’ Sur y 67º 10’ Oeste). Ya en pleno invierno penetraron el Canal Presidente SARMIENTO (GEORGE VI) y la Isla BELGRANO (ADELAIDA).

Recién en 1956 tuvo lugar el primer relevo normal en la Base General SAN MARTÍN. Ese año se realizaron 1621 km de patrulla erigiéndose los refugios YAPEYÚ (68º 05’ Sur y 66º 41’ Oeste), CHACABUCO (68º 06’ Sur y 66º 31’ Oeste) y MAIPO (68º 06’ Sur y 65º 58’ Oeste). En 1957, en otro importante recorrido, instalaron los refugios 17 de AGOSTO (68º 09’ Sur y 67º 09’ Oeste), GRANADEROS (68º 42’ Sur y 67º 40’ Oeste) y finalmente el PASO DE LOS ANDES (67º 49’ Sur y 68º 40’ Oeste).

Una cita del Cnl ( R ) ADOLFO QUEVEDO PAIVA, en su obra Op Cit “Medio Siglo del Ejército Argentino en la Antártida 1951-2001”, nos remite al historiador estadounidense Doctor HENRY DATER, miembro del Comité Consultivo Sobre Nombres Antárticos, quién luego de estudiar por mas de diez años esta parte de la Antártida, en 1972 manifestó:

“ ...los argentinos usan una serie de refugios...que sirven a un propósito similar a los refugios de montaña... Mantienen en ellos provisiones constantemente, los reparan, y cuando se presenta la necesidad de realizar una investigación científica, pequeños grupos van a ellos y se ponen a trabajar. Es un plan muy económico y de gran valor, y es otro indicio de la espléndida labor que los argentinos cumplen en la Antártida”.

Precursores de nuestra Argentina: Gral. Hernán Pujato













Fotos: Gral. Pujato y Rompehielos Gral. San Martin.

Nació en la ciudad de DIAMANTE, provincia de ENTRE RÍOS, el 05 de junio de 1904, es hijo de Don JOSE DIEGO PUJATO y de Doña MARTINA GARCIA.

Realizó sus estudios primarios en la Escuela “INDEPENDENCIA” de su ciudad natal y los secundarios en el Colegio “LASALLE” en la ciudad de Buenos Aires.

En 1922 ingresó al Colegio Militar de la Nación, de donde egresó como Subteniente del arma de Infantería en noviembre de 1926. Fue destinado a prestar servicios al Regimiento de Infantería 16 de la localidad de Uspallata, Provincia de Mendoza, donde adquirió la aptitud de esquiador militar y desarrollo una intensa actividad en montaña, llegando en 1929 a formar parte de una expedición al ACONCAGUA, abandonando la misma a los 6000 metros de altura a causa de un fuerte temporal.


En 1935 ingresó a la Escuela Superior de Guerra, egresando en 1938 con el título de Oficial de Estado Mayor, siendo destinado al Centro de Instrucción de Montaña ubicado en la localidad de Mendoza.

En 1944 y 1945 se desempeño como Jefe de Estado Mayor de la Agrupación Patagonia donde pensó en la necesidad que tenia el país de conocer a fondo el Territorio Antártico Argentino en la parte continental estableciendo Bases operativas, con personal entrenado y medios apropiados terrestres y aéreos para incursionar en todo lo largo y lo ancho del amplio sector polar argentino.

Desde el 31 de diciembre de 1946 hasta el 28 de diciembre de 1948 es nombrado Agregado Militar en la Embajada Argentina en la República de Bolivia. En este periodo, el Grl PUJATO tiene oportunidad de exponer sus planes antárticos al Señor Presidente de la República, General JUAN DOMINGO PERÓN, es una visita oficial a ese país en1948.

El Grl PUJATO, luego de expresar sus ideas al Señor Presidente quedo satisfecho pues habían sido bien acogidas, y acordaron que de regreso al país los proyectos serían estudiados de forma exhaustiva.


Desde Bolivia, el 02 de marzo 1948 envía al Ministro de Guerra su primer proyecto de realizar una expedición al Polo Sur integrada por militares de Ejército. Este emprendimiento se sustentaba en la posibilidad de utilizar un avión para remolcar un planeador y transportar así personal, equipos y carga.

La respuesta del Subsecretario de Guerra a este primer proyecto decía: “Este Ministerio ha dispuesto deferir la consideración del problema y archivar los antecedentes, en virtud del informe producido por el Ministerio de Marina según el cual, la proyección del vuelo escapa las posibilidades presentes aún a las que ofrece el futuro próximo”. Firmado el 23 de marzo de 1948 por el Subsecretario de Guerra Coronel Ramón Esteban HERRERA.

Al finalizar con sus funciones como Agregado Militar en la República de Bolivia, solicita al Ministerio de Ejército efectuar el “Curso de Supervivencia Polar”, que desarrollaba el Ejército de los Estados Unidos en el “ARTIC INDOCTRINATIOS SCHOOL” de Big Delta, en Alaska. El 2 de febrero de 1949, por decreto número 2571 accede alo solicitado; otorgándole la suma de 100.000 $ m/n, para gastos, debiéndose destacar que esta suma no fue suficiente para el traslado de los perros y equipos apropiados, con vistas a la futura expedición polar, gastos que debieron ser sufragados de su propio peculio.

En esta ocasión, en Alaska se adquieren los primeros 40 perros polares por la Argentina, para ser utilizados en las futuras expediciones antárticas, que dieron origen a grandes jaurías que habitaron las diferentes bases de nuestro país hasta el año 1992/93.

A su regreso de Alaska e informado de los ejercicios de invierno que realizaría el Ejército Sueco en los meses de enero, febrero y marzo de 1950, al norte del Circulo Polar Ártico en las ciudades de KIRUNA y OSTERSUND, solicita al Ministerio de Ejército poder participar en los mismo ya que estos ejercicios invernales ofrecen una excelente oportunidad para reforzar los conocimientos de la vida invernal polar, aumentando la experiencia necesaria para el mejor desempeño en la futura Expedición Antártica.

En septiembre de 1950, fue convocado por el Presidente de la República, quien le expresó su interés para que se efectuara la Expedición Científica Polar. Inmediatamente el Grl PUJATO preparó el Plan, el que fue ampliamente debatido y posteriormente aprobado en acuerdo de Ministros.

En su informe sobre la Expedición expresa que “solamente por el apoyo repetido y la intervención personal del Excelentísimo señor Presidente de la Nación ,salvando inconvenientes que parecían sin solución, fue posible la organización y ejecución de esta empresa argentina formada integralmente por personal argentino”.


En 1951 emprende su primer viaje al continente blanco cumpliendo así con una de sus grandes metas, en esa expedición el Grl PUJATO funda el 02 de marzo del mismo año la base General SAN MARTÍN en Bahía MARGARITA, trescientos Kilómetros al sur del círculo polar, logrando con esto una de las estaciones más australes que en la época funcionaba; reafirmando definitivamente nuestros derechos soberanos ene. Sector Antártico Argentino. Durante la mencionada expedición fue ascendido a General de Brigada.


En Buenos Aires ese mismo año se creó el Instituto Antártico Argentino, que llevo su nombre.
Fue el primero de su género en Sudamérica y ejerció su Dirección durante casi cinco años.

En mayo de 1952, el Grl PUJATO pronunció una conferencia sobre su expedición a la Antártica en el salón Enrique Santos Discépolo de la Subsecretaria de Informaciones de la Presidencia de la Nación; en la ocasión estuvo presente el señor Presidente de la Nación con sus Ministros, además de numeroso público. Al finalizar la exposición, el señor Presidente Grl Juan Domingo PERÓN hizo uso de la palabra y posteriormente impuso la Medalla Peronista de Primera Clase al Jefe y a los miembros integrantes de la Primera Expedición Científica a la Antártica Continental.

Asimismo, el Presidente de la Nación había honrado al Grl PUJATO imponiéndole su nombre al Instituto Antártico Argentino creado en1951.

En 1952 en su ciudad natal recibe la “Medalla al Mérito” otorgada por el Señor Presidente de la Nación, al mismo tiempo, por ordenanza número 74/52 se designó con el nombre de “Grl HERNÁN PUJATO” al denominado Puerto Viejo, que se mantuvo hasta abril de 1956,al ser derogado por las nuevas autoridades, fundamentándose que por Ley no se podía designar con nombres de seres vivientes a lugares públicos. Dos meses más tarde recibió la “Distinción del Ministerio de Defensa” por sus actividades antárticas.
En 1954, pese a la gran oposición que encontró, llevo adelante el proyecto de hacer posible a un precio bajo la construcción en tiempo récord del Rompehielos “General SAN MARTIN”, que luego prestaría servicios por 25 años. Ese año el Ejército Argentino le otorgó la “Medalla de oro a la Solidaridad” por haber participado en tareas de salvataje y rescate de personal de la Armada sepultado en una avalancha.


Como ya hemos mencionado, el Grl PUJATO había adquirido gran conocimiento y capacitación en lo que hace a la montaña, a la nieve y al hielo, pero también y complementariamente había realizado cursos de piloto de planeador y de aviador civil, efectuado un intenso entrenamiento en el Aeroclub Argentino. Capacitación que utilizó intensamente durante las Expediciones Polares Argentinas efectuadas entre 1954/1957, para ejecutar vuelos de reconocimientos en el área de la barrera de hielos FILCHNER.

En diciembre de 1954 es ascendido al grado de General de División y en 1955 planificó y dirigió personalmente la Expedición Polar Argentina al Mar de WEDDELL. Fundó la Base Antártica “General BELGRANO”, y a través de ella nuestra Nación pasó a ser la primera en llegar a esa zona y el Ejército hacer los primeros descubrimientos Geográficos Argentinos en la Antártica, varios topónimos recibieron el bautismo de aquella expedición entre otros, Cordillera “DIAMANTE” y Nunataks “ENTRE RÍOS” en recuerdo a su tierra natal.


En 1956 llevo a cabo el proyecto de intentar llegar por modo terrestre al Polo Sur, lo que ejecuto, llegando con su expedición a 700Km. Del objetivo, debido al accidente sufrido por el avión que contaba para la exploración, esto sucedía el 28 de noviembre del año anteriormente mencionado.


En 1958 solicitó su pase a retiro efectivo voluntario, con posterioridad, en 1961, la Secretaria de Guerra, mediante un boletín Público número 3232, establece el uso del “Distintivo Antártico – Modelo A, B y C”. El primer reconocimiento por parte de sus pares del Ejército, al efectuarse la primera entrega de los Distintivos Antárticos el Grl PUJATO encabeza la nómina del personal que se hizo merecedor del mismo.

En su honor, en 1967 el Comité Consultivo de Nombres Antárticos de los ESTADOS UNIDOS dispuso que un afloramiento rocoso de 660Mts. De altura figure en toda la cartografía como el “Cerro PUJATO”. Al cumplirse los 25 años de la fundación de la Base SAN MARTIN, el 21 de marzo de 1976, el Comando Antártico de Ejército organizo en Bahía Margarita un homenaje a la primera dotación, que como en la anterior oportunidad fue presidida por el Grl PUJATO y reunió a la mayoría de sus miembros. En esa misma fecha se procedió a poner nuevamente en actividad la Base SAN MARTIN, que había sido desactivada en 1960.

En 1981, al cumplirse 30 años del Ejército en la Antártica, se le entregó la Medalla del Ejército Argentino. En 1982, durante el conflicto de Malvinas, se presento al Comandante de las Fuerzas Armadas en su carácter de piloto aviador civil con mas de 100 horas de vuelo antártico, pidiendo un puesto de combate y ofreciéndose inmolarse conduciendo un avión antiguo con suficiente autonomía para estrellarse en expuesto de mando de algunos de los portaaviones ingleses.

Su prestigiosa carrera militar y su permanente preocupación por la actividad antártica Argentina le hicieron merecedor que el Comandante en Jefe del Ejército, el 26 de octubre de 1983, lo designara Comandante Honorario del Comando Antártico del Ejército.





En 1987 el “Regimiento Estimulo Clase A” del Arma de Infantería, en 1989 “Aviador de Ejército Honorario” por ser precursor de vuelos en la Antártica, posteriormente, en la ceremonia central realizada, en la ciudad de Corrientes, para conmemorar el 29 de mayo de 1991 el 181 aniversario de la creación del Ejército Argentino, fueron entregadas la medallas “Ejército Argentino y sus correspondientes diplomas a dos reconocidos antárticos, el General PUJATO y el Teniente Coronel FONTANA.

La resolución por la que se hacía entrega de esta condecoración al Grl PUJATO es un expreso reconocimiento a sus trabajos para la Fuerza que tanto prestigió. Decía, entre otros aspectos y dada su importancia transcribe lo siguiente que, el señor General de División ® D. Hernán PUJATO, cuya fecunda labor en el Ejército se destaca con nítidos matices a través de su acción a favor de la presencia argentina en la Antártica. Propósito que llevó a promover incansablemente la instalación de bases, como la “General BELGRANO” y “General SAN MARTÍN”, por él fundadas. La adquisición del Rompehielos ARA “General SAN MARTIN”, la creación del Instituto Antártico Argentino y el Comando Antártico de Ejército y sus arriesgadas expediciones al Polo Sur.

Su profundo conocimiento de las cuestiones relativas a la soberanía Argentina en el Sector Antártico, ha contribuido, no solo a la Nación Argentina, con el apoyo de sus Fuerzas Armadas, el aporte a técnicos, científicos y familias, a tener una efectiva presencia en el Continente Blanco, sino a todos los argentinos para que tomen conciencia sobre la importancia de ejercer efectivamente la soberanía en aquellas latitudes.

El 14 de agosto de 1991, se realizó un nuevo homenaje al Grl PUJATO, en el salón de los pasos perdidos del Congreso de la Nación, de acuerdo con lo dispuesto por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, por iniciativa del Diputado Nacional D. LORENZO PEPE, en la cual se entregó una medalla de plata y un pergamino firmado por todos los diputados de la Nación, como testimonio, reconocimiento y merecido homenaje en vida a este prohombre de nuestra Patria quien con su esfuerzo ha ratificado nuestra soberanía en el sector Antártico Argentino.

En 1992 se traslado junto a su esposa al Hospital Militar Campo de Mayo donde viviría sus últimos años, rodeado del afecto y la admiración de sus camaradas antárticos. Su esposa falleció el 21 de junio de 1997.

El 15 de abril de 1997, el Congreso Nacional sancionó la Ley número 24.801, mediante la cual se impone el nombre de General de División Hernán PUJATO, al Instituto Antártico Argentino, incorporando nuevamente su nombre a la Institución de la que fue inspirador.
El Grl PUJATO falleció el 07 de septiembre de 2003, su ultima voluntad “Deseo que mis cenizas sean llevadas a la Antártica y descansen en Base SAN MARTÍN”.

El 01 de abril de 2004 en una emotiva ceremonia realizada ante un imponente paisaje en Bahía Margarita, Base SAN MARTIN, Antártica Argentina fundada hace 53 años por el pionero que consolido los derechos de la Argentina sobre el Continente Blanco y cumpliendo con su expreso deseo descansan los restos del último gran héroe del siglo XX General de División (R) HERNÁN PUJATO, un hombre asociado para siempre con la historia de la Argentina en la Antártica; que nos dejo un legado y un mandato de seguir.

A vivido el señor General PUJATO como hacen los grandes hombres, con el signo de la austeridad, del desinterés y de sus convicciones patrióticas, renunciando inclusive a percibir con absoluto altruismo, emolumentos especiales que correspondían y hasta sufragó de su propio peculio adquisiciones cuando lo asignado resultaba insuficiente, gozo de la satisfacción del deber cumplido con total recato, pese a tener el honor de recibir la mayor y más importante cantidad de distinciones oficiales, conferidas por su profesionalismo a un militar argentino ene. Siglo XX. Su inspiración talentosa, le permitió llevar al Ejército a la Antártica, haciendo realidad que el país pusiera los pie en los hielos polares de la patria.

Estos son hechos y lauros casi innatos, del General de División HERNÁN PUJATO. Un militar cabal, un soldado de ley, apasionado argentino, artífice de un considerable trozo de la historia contemporánea propia y universal, rico en virtudes, pruebas y heroísmo.